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Monitoreo · · 2 min lectura

Ver la sed antes que el ojo: la cámara térmica aplicada a cultivos

La Red de Drones del INTA trabaja con cámaras térmicas en cultivos. La temperatura de hoja es un indicador temprano de estrés hídrico, antes de que se note a simple vista.

Vista aérea de un lote con variaciones de cobertura que reflejan diferencias de estado hídrico

La Red de Drones del INTA incluye entre sus líneas de trabajo el uso de cámaras térmicas montadas en drones para monitorear el estado hídrico de los cultivos. El equipo AgTech del INTA Junín publicó trabajos sobre mapas térmicos y multiespectrales en vid y frutales, y la red cuenta con más de 65 investigadores y 22 pilotos vinculados a 20 líneas de investigación.

El principio físico detrás es simple: un cultivo con estrés hídrico cierra sus estomas, reduce la transpiración y eleva la temperatura de sus hojas entre 1 y 5 grados respecto a un cultivo bien regado.

Qué aporta un vuelo térmico

Los trabajos publicados coinciden en estos aportes:

  • Detección temprana de zonas con estrés, antes de que la diferencia se vea a simple vista.
  • Mapas de temperatura que se cruzan con NDVI para separar estrés hídrico de estrés nutricional.
  • Diagnóstico de riego diferencial en lotes con pivotes o riego por goteo.
  • Evaluación de napas y zonas con acumulación o déficit de agua.

En cultivos intensivos (vid, frutales, hortalizas bajo riego), la cámara térmica se usa para ajustar riego en tiempo real. En cultivos extensivos de secano, el uso es más focal: entender por qué una zona del lote rinde menos año a año.

Qué equipo se usa

Los drones más mencionados en los trabajos de la Red son los que combinan cámara RGB, multiespectral y térmica en un solo vuelo (DJI Matrice con Zenmuse H20T, DJI Mavic 3 Thermal, entre otros). Dos datos claves para que un mapa térmico sea utilizable:

  • Calibración radiométrica: la cámara tiene que devolver temperaturas absolutas, no solo diferencias relativas.
  • Ventana de vuelo: mediodía solar, sin nubes móviles, sin viento fuerte, para que la temperatura de la hoja refleje el estado del cultivo y no las condiciones del momento.

Los límites que los trabajos reconocen

  • Calibración compleja: requiere operador entrenado y control de variables.
  • Ventana climática estrecha para vuelos útiles.
  • Resolución térmica: las cámaras de dron de baja gama no alcanzan la precisión que se necesita para agricultura de precisión avanzada.
  • Interpretación: un mapa térmico sin contexto agronómico induce conclusiones equivocadas. Siempre se cruza con NDVI, condición de suelo y fenología del cultivo.

Qué significa para tu zona

En el sudoeste bonaerense el estrés hídrico aparece en ventanas muy concretas: diciembre-enero en cultivos de verano, agosto-septiembre en cultivos de invierno con napas bajas. Tener un mapa térmico en esos momentos puede marcar zonas de un lote con diferencias que no se ven desde la huella de la mosquito. Es un servicio que todavía se está explorando en extensivos, y tiene más recorrido en producciones bajo riego.

Fuentes

#termografía #estrés hídrico #INTA #multiespectral