Trigo y cebada: las cuatro ventanas clave para volar con dron
Los ensayos del INTA y cátedras de Agronomía coinciden en pocas ventanas clave para volar trigo y cebada. Así se reparten los vuelos útiles en la campaña fina.
Los ensayos publicados por distintas estaciones experimentales del INTA y por cátedras de Agronomía universitarias vienen mostrando algo parecido cuando se trata de monitoreo aéreo de trigo y cebada: no alcanza con un vuelo, pero tampoco hace falta volar todas las semanas. Hay ventanas muy marcadas donde el dato aéreo cambia decisiones.
Estas son las etapas que más aparecen en los trabajos técnicos de la fina.
Pre-siembra: diagnóstico del lote
Antes de sembrar, los protocolos del INTA recomiendan un vuelo para mapear uniformidad del rastrojo, malezas invernales y zonas compactadas. Las imágenes multiespectrales a esta altura se usan para:
- Decidir si conviene barbecho químico dirigido en zonas específicas.
- Identificar manchones de malezas problema antes de sembrar.
- Evaluar diferencias de cobertura que después van a explicar rindes desparejos.
En ensayos de Aapresid sobre barbecho, la diferencia entre un lote “limpio a ojo” y un mapa de malezas termina siendo de miles de pesos por hectárea en herbicida ahorrado o mal gastado.
Emergencia y macollaje: el vuelo que más decide
Los trabajos publicados por el INTA Bordenave y otras estaciones de la región pampeana coinciden en que el vuelo entre emergencia y macollaje es el más útil en trigo y cebada.
En esa ventana, el NDVI y el NDRE permiten:
- Detectar fallas de implantación y decidir resiembra localizada.
- Armar zonas de manejo para la fertilización nitrogenada diferencial.
- Comparar híbridos o variedades en ensayos.
Encañazón y hoja bandera: chequeo de estado
En esta etapa los cultivos ya cerraron el surco y el NDVI tiende a saturar. Los trabajos técnicos recomiendan pasar al NDRE, que usa la banda red-edge y sigue leyendo diferencias en cultivos densos. Es el momento para:
- Ajustar la última fertilización nitrogenada.
- Detectar zonas con estrés hídrico o enfermedades foliares tempranas.
Llenado de grano y cosecha
Antes de cosecha, algunos ensayos del INTA usan el vuelo para estimar zonas de rinde diferencial y planificar la logística de cosecha o el muestreo de suelo posterior. También se usa para validar prescripciones variables aplicadas durante la campaña.
El calendario que sintetiza todo
Si se combinan los protocolos publicados, el esquema mínimo queda en cuatro vuelos:
- Pre-siembra (mayo-junio): rastrojo, malezas, zonas.
- Emergencia a macollaje (julio-agosto): implantación, zonas de manejo.
- Encañazón a hoja bandera (septiembre-octubre): NDRE para última N y sanidad.
- Pre-cosecha (noviembre-diciembre): rinde diferencial, validación.
Qué significa para tu zona
En Coronel Pringles y alrededores, este calendario se adelanta o atrasa un par de semanas según la fecha de siembra y las lluvias, pero la lógica se mantiene: las decisiones grandes de la fina se juegan entre el vuelo de macollaje y el de hoja bandera. Tener esos dos es la base; lo demás suma.